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Sobre el autor
Autor:
RAFAEL MANUEL GARCIA
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Querida lectora, querido lector:
Ya han pasado más de treinta y cinco años desde que inicié la concordancia evangélica que a continuación puede contemplar. Cronológicamente, se ordenaron los hechos que describen San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan para dar lugar a un solo relato que se presentó en estilo autobiográfico.
En el año 1.980 se publicó la 1ª edición con muy pocos ejemplares. Este libro dispone del “nihil obstat” certificado por el que fue Cardenal de Sevilla Exc. Sr. Bueno Monreal.
Ahora, después de tanto tiempo, el Ingeniero que suscribe, vuelve a presentar este trabajo, sobre el Evangelio, como libro electrónico e impreso, al alcance, de quien lo quiera leer, pero añadiendo los comentarios, según su leal saber y entender, producto de las reflexiones que a un hombre normal, ya metido en años, le sugieren las palabras y los hechos que se relatan. Son comentarios de un hijo de la Iglesia Católica, sin estudios académicos de Teología, con profundo respeto a su Magisterio. Son comentarios consecuentes con la práctica del ejercicio de la razón y el sentido común en el normal desarrollo de mi actividad como persona y profesional, la de un Ingeniero Técnico.
Dejo constancia de que he empleado la misma lógica deductiva para interpretar los hechos de mi vivir entre los hombres y los hechos que a continuación se describen.
Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la Verdad.
¿Qué es la Verdad? ¿Quién es la Verdad?
La Verdad, el Camino y la Vida es Jesucristo.
Estos conceptos están, palmariamente manifiestos, en las páginas de este trabajo de Dios. Leerlas y asumir lo leído, con buena voluntad, supone, no solo entender todo lo que Él ha querido dar a conocer al hombre y a la mujer de siempre, sino que, por la Fe, nuestra vida será la misma Vida del Protagonista de este bello Libro que hemos comenzado a leer.
De la mano del Hijo de Dios, ya estamos en el Camino que conduce a la vida eterna. El fundamento de que esta Obra requiera su atención no es una casualidad, producto de un arbitrario azar. Es, sin duda, un acto de predilección divina, consumado en su tiempo, un singular privilegio con el que Dios Único: Padre, Hijo y Espíritu Santo, le muestra el amor con el que le amó antes de la Creación del mundo.
El Evangelio concordado
(Ingeniero Técnico Industrial)
España - Murcia, 30 de julio de 2010
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